Siento decirles que decidí irme, no física pero sí psíquicamente. Volé y desaparecí… me harté de la vida, y decidí dedicarme a construir sueños que es admirado por nadie. Estaba cansado de llorar, de nunca alcanzar la paz que siempre ven los demás… yo sólo siento tristeza, cuando los demás ven mi sonrisa forzada… ¿qué importa que no me sienta feliz? Juego a intentar ver las cosas de colores cuando siempre son de tonos grises, me imagino que vendrán momentos buenos y me aferro a ellos, pero llega un momento en que cada vez los golpes son más severos, y me siento mas débil… mi interior se está muriendo, y va perdiendo las ilusiones por momentos.
Soy de esos que se aferra a conversar con uno mismo para no tener que hacerlo con otra persona, llevo un letrero que dice: “Sonríe, todo en la vida tiene sentido”, pero en el fondo ni yo mismo creo tal afirmación, no creo en la vida, ni en la felicidad, porque no existen, al menos en el mundo en que yo vivo sólo existen los sueños, pero sueños rodeado de soledad.
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Creo entenderte, me pasa lo mismo, soy de las personas que eventualmente trata de ayudar a otras, diciéndoles que todo estará bien, tratando de apoyarlas de algún modo, pero nunca me escucho a mí mismo y es lo que hace falta a veces, que te recuerden tus propias palabras para así entrar en razón… aunque es muy difícil…
Si, a mi también me agrada repartir pedacitos de alegría entre todas las personas que lo necesiten, lo hago a tal punto que me olvido de mi mismo, y es ahí donde la tristeza inunda mi interior…
Hola amigo, en verdad que no tiene comparación alguna lo que aqui mencionas sin duda es impresionante como algo puede darme tan directo, nunca habia leido algo parecido.